Cuando una pareja o un miembro de una pareja acude a mí después de una infidelidad, una de las preguntas que más se plantean, y que tienen necesidad de saber es ¿cuánto tiempo voy o vamos a tardar en superar esto?
Es lógico hacerse esta pregunta nada más estalla el volcán ante el conocimiento o descubrimiento de la infidelidad. Es tan grande el dolor, la desconfianza, la rabia, el sufrimiento, y por otro lado, la culpabilidad, la vergüenza, el dolor, la depresión, etc., que queremos saber a ciencia cierta cuánto va a durar este inmenso dolor.
Ante todo, lo primero que contesto a mis pacientes es que como todo sufrimiento, va ha pasar por varias etapas, a través de las cuales, el dolor va remitiendo hasta desaparecer. Ese dolor enfermizo y constante remite progresivamente, y deja paso al pensamiento, a la superación del recuerdo. El camino es duro, pero lo bueno que tenemos que saber es que tenemos que transitarlo, pasar por todos sus estadios de manera irremediable, de forma que consigamos salir, no hay atajos posibles. ¿El tiempo? Dios lo da…podría decirse…
La duración de la etapa de sufrimiento puede durar varios meses. La superación total de la infidelidad, va a depender de muchos factores. Os puedo decir que si elegimos el camino difícil pero el más satisfactorio y comprometido al final, o sea, seguir con la relación e igual de importante, que ambos estén firmemente seguros de continuar, escucharse y querer superarlo, nuestro camino a pesar del dolor, va a ser finalmente reconfortante. El apoyo,la comprensión y el perdón que os deis el uno al otro, es primordial para la superación. Cuanto más apoyo, más diálogo, más entendimiento y maduración por ambas partes, más fácil será el proceso, y no sólo eso, sino que además saldréis fuertemente reforzados como pareja.
Este es uno de los temas más difíciles a los que se puede enfrentar una pareja, y en concreto, para la persona que toma la decisión, es una situación muy estresante y angustiosa. Siempre recomiendo a mis pacientes que ante la duda, intenten dialogar con sus parejas, hablar de sus sentimientos e intentar encauzar la relación, pero sin embargo, si la persona ha meditado mucho, lo tiene muy claro y quiere finalizar la relación, por honestidad, por salud y por buena voluntad, hay que hacerlo cuanto antes.
Ahora bien, no todo vale, hay que hacerlo bien y dedicarle el tiempo y el esfuerzo que la relación y la otra persona se merecen.
Si tienes claro que no quieres continuar la relación porque te has desenamorado, porque no sientes lo mismo que antes, quizás porque ves que la relación no tiene futuro, porque quizás vivís en lugares distintos y no podéis cambiar, porque no compartís los mismos planes de futuro, o incluso quizás has conocido a alguien con quien te estás ilusionando y puede ir más allá de una amistad, etc. Si por alguna de estas cuestiones o las que sean, estás completamente segur@ que no quieres continuar la relación, lo mejor es que reflexiones y dediques un tiempo para apuntar tus reflexiones, sobre todo, los aspectos positivos que han surgido de la relación, los aspectos positivos de la otra persona, y los aspectos positivos de un nuevo futuro. Esto te ayudará a encaminar la difícil conversación que tienes que afrontar para romper con tu pareja. Si quieres causarle el menor daño posible, siempre tenemos que acometer este tipo de situaciones desde el positivismo.
El cuaderno de notas
Intenta anotar en tu cuaderno todo lo positivo que te ha dado la relación, y dejar a un lado los reproches. No intentes justificar tu ruptura por los errores de la otra persona. En este momento tan delicado, no sirven de nada, incluso son contraproducentes porque pueden desencadenar la ira. Anota tus sentimientos, habla de lo que te ocurre a ti, para que la otra persona te pueda entender pero sin echar las culpas, sino de cómo han ido cambiando los sentimientos, o si tienes angustia, o si ya no te apetece hacer determinadas cosas, y sin embargo te apetece hacer otras, etc.
Afortunadamente vivimos en una sociedad y en concreto un país en el que se ha avanzado mucho en cuestión de libertad en la orientación sexual. Sin embargo, a nivel social, aunque todas las personas tengamos los mismos derechos, todavía tenemos que pelear por la igualdad real, ya que nuestra sociedad tiene aspectos culturales que hay que superar para que todas las personas independientemente de su orientación sexual se sientan libres y no cuestionadas por los demás. Aunque los medios de comunicación, las redes sociales, y la educación, inciden en la tolerancia e igualdad, es cierto que ciertos ámbitos de nuestra cultura a veces no son abiertamente tolerantes, y es necesario seguir luchando en este sentido.
Aunque la libertad en este sentido es un derecho, es cierto que en el día a día, por ser ya no sólo homosexual, sino también bisexual o transexual, muchas personas tienen que enfrentarse a malas caras, insultos, sentirse incomprendidos, o no aceptados por una parte de la sociedad. Bien es cierto que esta tendencia poco a poco se va revirtiendo, pero es gracias al trabajo de todas las personas que se esfuerzan para que se visibilice el problema, para que se apliquen los derechos de forma correcta, personas que se esfuerzan por construir una sociedad más libre y más justa.
Desde un ámbito psicológico, en nuestra consulta, he atendido a algunas personas que debido a su orientación sexual sufrían ciertos problemas por no ser capaces de asumirlo o por tener que enfrentarse a un entorno social intransigente, cuestión que les causaba estrés, ansiedad, trastornos de sueño, etc., y que les impedía hacer una vida normal y en libertad. En primer lugar, en estos casos, yo incido en mis pacientes en que lo primero es abordar las cuestiones que dependen de sí mismos. Porque en muchas ocasiones sí que vamos a poder transformar nuestro entorno, pero en otras ocasiones, no será posible y por ello, lo importante es que la autoestima de la persona esté fuerte y pueda hacer frente a todas las dificultades que le puedan sobrevenir.
La sombra de la monotonía es algo que siempre preocupa a las parejas que ya llevan unos años y que tienen unas rutinas y un día a día marcado por lo establecido. Como psicóloga, os digo que es algo completamente normal que preocupe y que incluso se instale en la vida de una pareja. Es normal porque a medida que vamos madurando y formando una familia, las obligaciones laborales y familiares nos abocan a dar más prioridad al resto de cosas y nos acomodamos pensando que la pareja siempre va a estar fuerte, unida y estable sin dedicarle tiempo y esfuerzo. Y claro, es no es cierto. Tenemos que dedicarle tiempo y esfuerzo, no sólo por la idea de pareja, si no porque al final, de lo que se trata es de prestarse atención a uno mismo y a la otra persona, con la que compartes tu vida, y mostrarle que la quieres.
A medida que nos vamos conociendo, también conocemos los silencios, y creemos conocer los pensamientos del otro, su carácter, en definitiva, vemos a la persona predecible porque en nuestra mente creamos un patrón de comportamiento de ella. Sin embargo, tenemos que entender que somos personas que maduran, cambian, evolucionan, al igual que nuestro entorno y sociedad, por lo que a veces, aunque pensemos que estamos viviendo en el día de la marmota, no es así, es todo lo contrario, estamos en constante evolución. Hay personas a las que por su carácter, su inmovilismo, su actitud ante la vida, les dan miedo los cambios y se aferran a su rutina, obviando las pequeñas diferencias diarias, quedando anclados en su pasado. Sólo tenemos que salir al exterior, movernos, hacer actividades, buscar retos, etc., para que nosotros mismos no nos convirtamos en algo estanco y por tanto lo extrapolemos también a nuestra vida de pareja.
He recibido esta carta de uno de mis pacientes, y quería compartirla con vosotros porque detrás de este mensaje, hay un hombre que ha conseguido avanzar y hacer frente a sus circunstancias.
Me interesa en especial comentaros este caso porque ya no sólo ha dependido de él, el salir adelante, si no que ha sido fundamental la labor de los especialistas. ¿Por qué especialmente?
Resulta que este paciente llegó a mí con un diagnóstico erróneo. Le habían diagnosticado un trastorno psicótico y estaba tomando fármacos anti psicóticos en ese momento. Al ver que no obtenía mejoría y que incluso se encontraba mucho peor, decidió acudir a nuestra consulta de psicología clínica. Después de varias entrevistas, el estudio del diagnóstico y el trabajo colaborativo con su psiquiatra, pudimos determinar que había habido un fallo diagnóstico y que no padecía ningún trastorno psicótico. En este caso en concreto, mi paciente es una persona normal que tenía un cuadro de ansiedad y un problema muy grave con su pareja.
Por ello es tan importante hacer un buen diagnóstico siempre en colaboración con los distintos profesionales, concretamente en casos de este tipo, desde la unión de la psiquiatría y la psicología, para que el tratamiento del paciente sea el correcto en todo caso. Si este paciente no se llega a diagnosticar correctamente, a día de hoy, seguiría con un tratamiento farmacológico con medicación psicótica.
Sara Navarrete, como Neuropsicóloga, nos comenta en qué consiste esta enfermedad, cómo deben enfrentarse los familiares y el tipo de tratamiento que se aplica en la Consulta de Psicología Clínica.
Hoy quiero hablaros de un tema que yo como Neuropsicóloga Clínica, trato habitualmente.
El DCAI (Daño cerebral adquirido infantil) es el daño que se produce en el cerebro del niño a causa de traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebro-vasculares, tumores, infecciones cerebrales, entre otros. El DCAI provoca un menoscabo de la salud y calidad de vida del niño.
El cerebro, al ser una parte tan importante de nuestro, ya que es un órgano de control de todas las funciones vitales, hace que las lesiones que se produzcan dentro de él, puedan afectar a cualquier función del propio organismo. Hablamos entonces de secuelas que se consideran físicas, psíquicas o sensoriales.
El cerebro durante la infancia está constantemente en desarrollo y tiene que pasar por varias etapas evolutivas. Es por ello que a medida que se va desarrollando el cerebro y madurando las distintas áreas cerebrales, en el caso de las lesiones cerebrales en niños, se van viendo las secuelas que afectan a cada una de las áreas. Y es entonces cuando el diagnóstico ha de ser muy completo para poder tratar cada una de las carencias producidas por la lesión y así, aplicar un buen tratamiento y recuperar la máxima capacidad funcional, ya sea a nivel físico, cognitivo o sensorial-conductual.
Es un tratamiento que se prolonga en el tiempo, ya que hay que acompañar al niño durante todas esas etapas evolutivas y tratar los problemas que van surgiendo.
La atención que se le brinda al menor es siempre multidisciplinar, desde la neurología, la rehabilitación, desde profesionales de trabajo social, y desde la psicología, más concretamente desde el campo de la neuropsicología, que tratamos en nuestra clínica.
Por mi experiencia, he de deciros que para los padres también es muy importante la asistencia psicológica para poder afrontar con fuerza y positivismo la evolución y desarrollo de sus hijos, por ello, la asistencia psicológica para toda la familia, en esta enfermedad es crucial.
Como os comentaba antes, el diagnóstico continuado en todas las etapas de la evolución del niño es fundamental para poder trabajar sobre los aspectos a mejorar. Aunque puede parece extenuante enfrentarse continuamente a los profesionales de varios ámbitos, es una tarea necesaria y que la familia ha de asumir y llevar a cabo meticulosamente por el bien del niño.
Desde el área de la neuropsicología, que es nuestro caso, trabajamos con los niños en el nivel cognitivo y conductual-sensorial.
Utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. Lo hacemos para mejorar la experiencia de navegación y para mostrar anuncios (no) personalizados. El consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o los ID's únicos en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.