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Opositar, Claves psicológicas para el éxito
Motivación y Persistencia
Tu motivación, es el camino que te guiará, y la persistencia, la que no te dejará rendirte.
No rendirse. Parece que es fácil decirlo y muy difícil hacerlo, pero piénsalo bien, la clave es sencillamente “no rendirse”. ¿Y cómo se hace eso? Pues súper sencillo, siguiendo hacia delante, continuando, aunque parezca que es inabarcable, que va a poder con nosotros, no es cierto. Puede costarnos más o menos tiempo, eso dependerá de la forma de ser de cada uno, pero si no te rindes, al final, lo conseguirás.
Hace unos días leí una entrevista a Gloria Trevi, una cantante mejicana que ha pasado por momentos muy difíciles de su vida, maltrato, cárcel, pérdida de un hijo, realmente vivencias muy duras y complicadas de superar, y sin embargo, allí estaba ella, dando su entrevista, teniendo un gran éxito a nivel internacional como cantante, y habiendo tenido que empezar su carrera desde cero, y sin embargo, lo ha hecho y lo ha hecho porque como ella dijo, la clave es no rendirse. Tú sabes que no te tienes que rendir, y ya está, continuar, continuar, continuar.
Me gustaría hacer hincapié en que la motivación es la que nos indica el camino por el que tenemos que ir, y además no rendirnos. La motivación tiene que ser para nosotros nuestra guía, y saber que estamos haciendo esto porque nosotros queremos, porque pensamos que va a ser mejor para nuestra vida, y estamos plenamente convencidos de ello. Si a veces tenemos dudas de porqué estamos opositando, y caemos en el negativismo, tenemos que ir al principio de nuestras reflexiones y revisar porqué decidimos opositar en su momento. Lo ideal es hacer una lista de porqué queremos opositar, porqué queremos el modelo de vida de funcionariado, porqué queremos tener una plaza, y todos los aspectos positivos que queremos tener en nuestra vida, y los aspectos negativos de otro tipo de estilo de vida o trabajo que quizás nos ha llevado a tomar la decisión de opositar, y que queremos eliminar de nuestra vida.
Conoce gente nueva sin internet. Consejos de Sara Navarrete
La forma de relacionarnos con el mundo está cambiando a grandes pasos, de forma muy acelerada, e internet en concreto está modificando nuestra manera de relacionarnos con los demás. Es una evidencia, que sin embargo yo creo que no somos capaces todavía de valorar en cuanto a las consecuencias reales que está originando y cómo está afectando y afectará en el futuro a nuestra sociedad. En cuestión de 15 años, que no es nada, desde la aparición de Facebook en 2004, las redes sociales se han convertido en parte imprescindible en la vida de muchas personas, y desde mi punto de vista, conlleva muchos peligros sobre los que hay que estar siempre alerta, sobre todo peligros que atañen a nuestros adolescentes.
Un exceso en el uso de las redes sociales puede desencadenar dependencia y múltiples patologías que ya no sólo afectan a los adolescentes, sino a personas adultas que creen que la utilización de las redes no supone ningún problema y realmente están enganchadas. Además de la dependencia, he podido observar como también entre mis pacientes, hay casos de falta de autoestima, de necesidad de aprobación por los demás de sus propias acciones, dependencia al LIKE, frustración ante las aparentes fantásticas vidas de los demás, potenciación de la envidia, etc.
Es un terreno muy delicado por el que hay que transitar con una buena base mental y sabiendo realmente qué es lo importante, quienes son tus verdaderos amigos, y mantener ante todo la templanza y no dejarse llevar por el glamour de la superficialidad.
Por todo ello, me gustaría daros unos consejos para hacer amistad, sin necesidad de internet, porque estamos llegando a un punto que necesitamos internet para todo, y sin embargo, hace muy pocos años, no existía. Para determinadas cuestiones es realmente práctico, pero no debemos olvidar que lo importante es lo tenemos que tener al lado, en persona, junto a nosotros, y lo que nos hace realmente felices es el contacto con la realidad, esforzarnos, luchar por nuestros objetivos, vivir, divertirnos, etc., cuestiones que a través de internet se pueden diluir detrás del brillo de las pantallas.
Deseo sexual hipoactivo en la mujer (DSH). La falta persistente de interés en mantener relaciones sexuales
Hoy me gustaría hablaros del DSH (deseo sexual hipoactivo), es un término que normalmente no utilizamos, pero que hoy me gustaría recalcar, ya que se trata de un trastorno y hay que tratarlo como tal, incidiendo en la importancia que tiene aplicar un tratamiento correcto.
¿Qué es?
Básicamente el deseo sexual hipoactivo (DSH) es la falta constante de interés en mantener relaciones sexuales y afecta mayoritariamente a las mujeres, siendo una de las disfunciones sexuales más frecuentes en nuestra sociedad.
Según algunos estudios recientes en DSH, el tratamiento médico y farmacológico junto con el psicológico a través de Terapia de pareja pueden llegar a conseguir una eficacia en el tratamiento del DSH de más de un 76%. Sin embargo, el tratamiento farmacológico exclusivo no alcanza una tasa de éxito tan elevada como cuando se combina con Terapia de pareja, por ello es tan importante hacer un buen diagnóstico tanto médico como psicológico para poder seguir un tratamiento adecuado a las circunstancias de cada paciente.
Como profesional de la psicología os puedo comentar que en muchos casos el DSH se puede confundir con otros trastornos como discrepancia sexual, trastorno de excitabilidad y aversión sexual, que necesitan otro tipo de tratamiento tanto médico como psicológico, por lo tanto, un buen diagnóstico es la clave para poder superar este trastorno.
Por otro lado, a nivel social, se ha tratado el trastorno de DSH como algo un tanto natural en la mujer, algo que genera prejuicios y hace mucho daño a las mujeres que lo sufren. Por lo tanto, tenemos que evitar pensar que se trata de algo común o muy extendido y que es normal, y que por ello, no debemos darle importancia. Esto no es cierto, hay que darle la importancia que se merece y hay que llamarlo por su nombre y tratarlo de la mejor manera posible.


