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Cómo vencer la monotonía en la pareja
La sombra de la monotonía es algo que siempre preocupa a las parejas que ya llevan unos años y que tienen unas rutinas y un día a día marcado por lo establecido. Como psicóloga, os digo que es algo completamente normal que preocupe y que incluso se instale en la vida de una pareja. Es normal porque a medida que vamos madurando y formando una familia, las obligaciones laborales y familiares nos abocan a dar más prioridad al resto de cosas y nos acomodamos pensando que la pareja siempre va a estar fuerte, unida y estable sin dedicarle tiempo y esfuerzo. Y claro, es no es cierto. Tenemos que dedicarle tiempo y esfuerzo, no sólo por la idea de pareja, si no porque al final, de lo que se trata es de prestarse atención a uno mismo y a la otra persona, con la que compartes tu vida, y mostrarle que la quieres.
A medida que nos vamos conociendo, también conocemos los silencios, y creemos conocer los pensamientos del otro, su carácter, en definitiva, vemos a la persona predecible porque en nuestra mente creamos un patrón de comportamiento de ella. Sin embargo, tenemos que entender que somos personas que maduran, cambian, evolucionan, al igual que nuestro entorno y sociedad, por lo que a veces, aunque pensemos que estamos viviendo en el día de la marmota, no es así, es todo lo contrario, estamos en constante evolución. Hay personas a las que por su carácter, su inmovilismo, su actitud ante la vida, les dan miedo los cambios y se aferran a su rutina, obviando las pequeñas diferencias diarias, quedando anclados en su pasado. Sólo tenemos que salir al exterior, movernos, hacer actividades, buscar retos, etc., para que nosotros mismos no nos convirtamos en algo estanco y por tanto lo extrapolemos también a nuestra vida de pareja.
Carta de un paciente, Trastorno Psicótico y Ansiedad. Fármacos versus terapia
He recibido esta carta de uno de mis pacientes, y quería compartirla con vosotros porque detrás de este mensaje, hay un hombre que ha conseguido avanzar y hacer frente a sus circunstancias.
Me interesa en especial comentaros este caso porque ya no sólo ha dependido de él, el salir adelante, si no que ha sido fundamental la labor de los especialistas. ¿Por qué especialmente?
Resulta que este paciente llegó a mí con un diagnóstico erróneo. Le habían diagnosticado un trastorno psicótico y estaba tomando fármacos anti psicóticos en ese momento. Al ver que no obtenía mejoría y que incluso se encontraba mucho peor, decidió acudir a nuestra consulta de psicología clínica. Después de varias entrevistas, el estudio del diagnóstico y el trabajo colaborativo con su psiquiatra, pudimos determinar que había habido un fallo diagnóstico y que no padecía ningún trastorno psicótico. En este caso en concreto, mi paciente es una persona normal que tenía un cuadro de ansiedad y un problema muy grave con su pareja.
Por ello es tan importante hacer un buen diagnóstico siempre en colaboración con los distintos profesionales, concretamente en casos de este tipo, desde la unión de la psiquiatría y la psicología, para que el tratamiento del paciente sea el correcto en todo caso. Si este paciente no se llega a diagnosticar correctamente, a día de hoy, seguiría con un tratamiento farmacológico con medicación psicótica.
Daño cerebral en niños
Sara Navarrete, como Neuropsicóloga, nos comenta en qué consiste esta enfermedad, cómo deben enfrentarse los familiares y el tipo de tratamiento que se aplica en la Consulta de Psicología Clínica.
Hoy quiero hablaros de un tema que yo como Neuropsicóloga Clínica, trato habitualmente.
El DCAI (Daño cerebral adquirido infantil) es el daño que se produce en el cerebro del niño a causa de traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebro-vasculares, tumores, infecciones cerebrales, entre otros. El DCAI provoca un menoscabo de la salud y calidad de vida del niño.
El cerebro, al ser una parte tan importante de nuestro, ya que es un órgano de control de todas las funciones vitales, hace que las lesiones que se produzcan dentro de él, puedan afectar a cualquier función del propio organismo. Hablamos entonces de secuelas que se consideran físicas, psíquicas o sensoriales.
El cerebro durante la infancia está constantemente en desarrollo y tiene que pasar por varias etapas evolutivas. Es por ello que a medida que se va desarrollando el cerebro y madurando las distintas áreas cerebrales, en el caso de las lesiones cerebrales en niños, se van viendo las secuelas que afectan a cada una de las áreas. Y es entonces cuando el diagnóstico ha de ser muy completo para poder tratar cada una de las carencias producidas por la lesión y así, aplicar un buen tratamiento y recuperar la máxima capacidad funcional, ya sea a nivel físico, cognitivo o sensorial-conductual.
Es un tratamiento que se prolonga en el tiempo, ya que hay que acompañar al niño durante todas esas etapas evolutivas y tratar los problemas que van surgiendo.
La atención que se le brinda al menor es siempre multidisciplinar, desde la neurología, la rehabilitación, desde profesionales de trabajo social, y desde la psicología, más concretamente desde el campo de la neuropsicología, que tratamos en nuestra clínica.
Por mi experiencia, he de deciros que para los padres también es muy importante la asistencia psicológica para poder afrontar con fuerza y positivismo la evolución y desarrollo de sus hijos, por ello, la asistencia psicológica para toda la familia, en esta enfermedad es crucial.
Como os comentaba antes, el diagnóstico continuado en todas las etapas de la evolución del niño es fundamental para poder trabajar sobre los aspectos a mejorar. Aunque puede parece extenuante enfrentarse continuamente a los profesionales de varios ámbitos, es una tarea necesaria y que la familia ha de asumir y llevar a cabo meticulosamente por el bien del niño.
Desde el área de la neuropsicología, que es nuestro caso, trabajamos con los niños en el nivel cognitivo y conductual-sensorial.
¿A qué me refiero exactamente?



