Después de una ruptura de pareja ¿cuándo volveré a estar bien?

Después de una ruptura de pareja ¿cuándo volveré a estar bien?

Hace unos meses escribí un artículo sobre cómo superar una ruptura de pareja, dándoos varias pautas para poner en práctica el tránsito y la superación de una ruptura de pareja. Ciertamente, después de una ruptura de pareja, debemos darnos un tiempo prudencial para poder superarla completamente, y poder pasar página.

Básicamente, después de una ruptura de pareja, se recomienda hacer hincapié en los aspectos positivos que la nueva etapa nos va a brindar y asumir que la ruptura ha sido por nuestro bien, ya que si algo no funciona, es mejor no seguir con ello. Es muy fácil decirlo, ya lo sé, pero tenemos que decírnoslo desde la razón, para poder consolar nuestros sentimientos y que poco a poco nos movamos hacia otros objetivos y horizontes.

Hoy quiero profundizar un poco más en la temática para poder ayudarte en caso de que estés pasando por esta situación. En primer lugar, vamos a estudiar los tipos de crisis que se dan en la pareja y que desembocan en una ruptura de pareja, dejando a un lado los casos extremos como los que provienen de violencia de género, etc. Hablamos de los casos más comunes dentro de nuestra sociedad. Algunos expertos clasifican las crisis de pareja principalmente en dos grandes grupos: las crisis evolutivas y las crisis estructurales.

Para qué sirven las emociones

Para qué sirven las emociones

En esta período de tiempo en el que nos ha tocado vivir, la razón parece que siempre ha de imponerse por encima de las emociones, controlarlas y no dejarlas expresar de forma libre y natural. Esto es patente en unas culturas más que en otras. Por ejemplo, en el caso de la cultura japonesa, las emociones están mucho más contenidas que en la cultura occidental, y en el lado opuesto encontramos algunas culturas latinoamericanas en las que las emociones ocupan un lugar menos controlado por la presencia de la razón.

Con esto, os quiero poner en situación ante la importancia que damos a las emociones, como la identificamos, como actuamos frente a ellas, y que nuestros actos, además de nuestra propia personalidad innata, vienen influenciados por la cultura a la que pertenecemos o de la que hemos bebido durante años.

Pero ¿porqué parece que se le da más importancia a la razón que a las emociones? o ¿porqué tenemos que elegir siempre entre un plano u otro? Muchos investigadores y pensadores, a lo largo del desarrollo de nuestra cultura occidental, han ignorado en gran medida el ámbito de las emociones para centrarse en el plano racional, e investigar sobre nuestro pensamiento cognitivo. En la era clásica, se entendían las emociones como pasiones, impulsos irracionales, que no podían más que ser controlados por la razón. Sin embargo, fue a partir del siglo XIX, cuando gracias a las teorías de la evolución de Darwin entre otros, se entendió claramente que las emociones estaban sujetas a mecanismos y procesos estudiables.

Estar con la pareja adecuada ¿Estoy con una persona que me trata bien y me siento feliz?

Estar con la pareja adecuada ¿Estoy con una persona que me trata bien y me siento feliz?

En algún momento de nuestra vida en pareja, seguro que nos hemos hecho la pregunta “¿Estoy con la pareja adecuada”?, incluso puede ocurrirte ahora mismo, y te cuestionas tu relación actual, porque tienes dudas o porque se plantea el hecho de dar un paso hacia delante y tienes que estar completamente seguro o segura de tus intenciones.

Normalmente esta pregunta aparece en etapas marcadas de la relación. Por ejemplo, aparece después de una larga convivencia, después de años de relación, cuando ha pasado el frenesí inicial propio del enamoramiento, y los sentimientos hacia la otra persona se transforman.

También puedes llegar a plantearte esta pregunta si tu pareja te pide casarte con ella, y necesitas un período de reflexión para asegurarte de lo que realmente quieres.

En otras ocasiones, cuestionar nuestra vida en pareja, surge después de hechos traumáticos, a veces recurrentes y en otras ocasiones puntuales, como puede ser el caso de la infidelidad. El tema de la infidelidad, lo traté en el último artículo, así que si te interesa, quizás puedes revisar también “Mi pareja me ha sido infiel, y ¿ahora qué?”, y te ayude a despejar algunas de tus dudas, o al menos ayudarte a reflexionar acerca de la temática.

Hay otros muchos desencadenantes que activan la pregunta “estoy con la pareja adecuada” por ejemplo, después de una discusión, o un período en el que hemos discutido con más asiduidad que de costumbre, después de períodos de estrés, en los que nuestra pareja o uno mismo quizás ha estado trabajando más horas de lo habitual no disponiendo de tanto tiempo para disfrutar en común o para comunicarse con fluidez, haciendo que la relación se resienta.

Mi pareja me ha sido infiel, ¿y ahora qué?

Mi pareja me ha sido infiel, ¿y ahora qué?

Hoy quiero hablaros de uno de los temas más importantes y difíciles que trato en mi consulta, no es otro que el de la infidelidad en la pareja.
Es importante porque muchos de mis pacientes acuden a nuestra clínica soportando desde hace muchas semanas, incluso meses, el peso de una infidelidad sin poder avanzar hacia un sentido u otro, sin poder perdonar, sin poder superar, sin poder romper la relación, etc.

Es un tema que afecta a muchas de las parejas que finalmente deciden acudir a un especialista, y una vez dan el paso, y después de una adecuada terapia, pueden avanzar en su vida, ya sea juntos, o por separado.
Una de las cuestiones que más daño nos hace a los seres humanos es la incertidumbre, y otra es el engaño, o la mentira por parte de nuestros seres queridos. En la infidelidad, se dan ambos aspectos, por lo que afrontar la infidelidad se convierte en uno de los procesos más traumáticos y dolorosos por el que pasa una pareja.

Además de ser uno de los temas más importantes que trato en mi consulta, os comentaba que también es uno de los más difíciles, porque no sólo depende de aplicar la terapia correcta de la manera correcta y con los plazos correctos, sino que en gran medida, además de todo ello, hay una parte que es muy personal, que depende de cada miembro de la pareja, y que desde fuera, yo como profesional no puedo influenciar, sino que mi trabajo consiste en guiar a la persona a encontrar su propia verdad y sus propias respuestas.
Existen muchos factores que influyen en nuestra manera de entender las relaciones de pareja, y mientras ambos miembros estén de acuerdo, todas las opciones son respetables. Puede depender del país donde vivimos, o del que procedemos, del modelo de familia que hemos tenido, de los ejemplos que nos ha brindado la vida, de nuestras experiencias desde la infancia hasta nuestros días, etc.

¿Estoy preparad@ para vivir en pareja?

¿Estoy preparad@ para vivir en pareja?

Ultimamente, en mi consulta de psicología, he atendido varios casos de inseguridad a la hora de plantear una convivencia en pareja, y por ello, hoy he considerado interesante hablaros sobre esta temática. Quizás estés pasando por este momento de tu vida y una ayuda externa te venga bien para ordenar tus ideas y encontrar las respuestas que necesitas.

En primer lugar, me gustaría explicar que podemos enfocar esta pregunta inicial desde al menos tres puntos de vista.

Por un lado, es posible que después de un largo noviazgo viviendo separados, te asalten las dudas de si estás preparado para convivir con tu pareja, ya que es posible que en un primer momento te dé algo de vértigo, ya que se trata de una etapa nueva para ti.

En segundo lugar, es posible que también te surjan dudas después de haber convivido durante un largo tiempo con tu pareja de forma insatisfactoria, y después de esta experiencia, tengas miedo a afrontar de nuevo una nueva convivencia.

Y en tercer lugar, también pueden asaltarte las dudas en caso de que lleves mucho tiempo viviendo tú sol@, y el hecho de tener que cambiar de hábitos te cree un conflicto interior.

Detectar el bullying en tu hijo

Detectar el bullying en tu hijo

¿Qué es el bullying o acoso escolar?

Desde hace varios años vengo atendiendo en mi consulta a niños y adolescentes que han sido víctimas de acoso escolar. Algo que me hace reflexionar y lo que hoy quiero hablaros. El acoso escolar o bullying se define como cualquier tipo de agresión tanto física como psicológica que se da de forma constante en el ámbito del colegio o instituto. No entrarían dentro de esta definición las agresiones puntuales que pueden darse entre niños o adolescentes, y que no tienen una continuidad en el tiempo. A esto último, lo llamaríamos agresión.

Una de las características más significativas del bullying es que la víctima sufre de manera continua un desgaste físico o/y psicológico que va en aumento de forma progresiva, y que puede desencadenar en hechos traumáticos e irrevocables.

¿Quienes son carne de cañón para el bullying?

Por la experiencia que he desarrollado en mi clínica, y bajo la observación de los numerosos casos que se dan en concreto en nuestro país, hay ciertos modelos de comportamiento que se repiten, tanto en las víctimas, como en los acosadores, aunque ningún niño está a salvo totalmente de sufrir acoso escolar. Puede ocurrir que el hecho de destacar frente a la mayoría, suponga un motivo para sufrir bullying. Parece como si nuestra sociedad no fuera lo suficientemente tolerante como para aceptar la diferencia, y creo que es una de las cuestiones más importantes que debemos aprender para convivir en libertad y respecto en una sociedad.

Aquello que se sale de lo “normal” muchas veces nos da miedo, nos asusta, nos da envidia, por lo que intentamos alejarlo de nosotros, y puede que este tipo de comportamiento social y aceptado esté influenciando a nuestros hijos a la hora de respetar o no a los demás.

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