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Me cuesta expresar lo que siento por miedo a qué pensarán. 5 PAUTAS PARA SER MÁS TÚ
Cuando te falta la autoestima, en la mayoría de los casos, también te puede faltar la capacidad de expresar lo que sientes. Me gusta decirlo así porque realmente expresar lo que sientes es una capacidad, que podemos adquirir si no la tenemos. No tiene que ser considerado como un acto de valentía, sino que tenemos que ver que en realidad es un acto de normalidad.
No tienes que dar por hecho que la habilidad de expresar lo que uno siente forma parte del carácter intrínseco de la persona, o que es un rasgo de la personalidad que no podemos modificar. Sí que es cierto que la espontaneidad, el arrojo, la prudencia, etc., son rasgos de la personalidad de cada uno de nosotros que sí que tienen que ver con nuestro carácter innato, y que por tanto nos identifican y nos definen. Sin embargo lo que yo te quiero hacer ver es que el hecho de expresar lo que sientes no forma parte de nuestra personalidad, sino que se engloba dentro de una cuestión de normalidad relacional.
Cuando trato con mis pacientes este tema, me gusta decirles de forma clara y concisa: “La facultad de poder decir lo que sientes te va a permitir ser más libre, más consecuente contigo mism@ y aceptarte tal y cómo eres”. Como te comento, esta competencia la podemos obtener a través de la mejora de la autoestima.
Cuando te crees insuficiente para tu pareja. 5 CONSEJOS
Si tienes a tu pareja en un pedestal, y crees que no eres suficiente para ella, tienes un problema de autoestima y dependencia emocional que hay que atajar cuanto antes.
¿Piensas que tu pareja es demasiado para ti y no estás a la altura? ¿Piensas mucho tiempo en la otra persona y no puedes pensar en tus objetivos y deseos propios?
Puede ser que estés sufriendo dependencia emocional hacia tu pareja, y puede ser también que tu pareja no te valore lo suficiente y tu trates continuamente de satisfacerla. Si has entrado en un bucle de un patrón obsesivo hacia la otra persona, tienes que reflexionar acerca de lo que voy a comentarte.
Si mientras estás lejos de la otra persona tienes ansiedad, estás pendiente de sus redes sociales, de saber de la otra persona, y sientes que siempre tienes un barullo en la cabeza entorno a esa persona que te impide hacer tu rutina y tu vida con normalidad, puedes estar padeciendo dependencia emocional. Algunos de mis pacientes sufren miedo al abandono, tristeza, estado de ánimo bajo, incluso depresión.
FAGOFOBIA. Quiero ser la/él de antes y comer normalmente. 3 PAUTAS PARA HACKEAR EL CEREBRO
¿Qué es la fagofobia?
El miedo a atragantarse o a ahogarse cuando comemos es una enfermedad que afecta a un gran número de personas en todo el mundo y que en muchas ocasiones, las personas que la sufren la ocultan hasta que se convierte en un problema grave.
La fagofobia es un trastorno por ansiedad, pero también se ha visto que la fagofobia cursa con trastornos obsesivo compulsivos, que se manifiestan con pensamientos del tipo: me voy a atragantar, si como me atragantaré, y en definitiva con el miedo a no poder controlar la parte automática o mecánica del cuerpo que consiste en la deglución, y en última instancia, tiene que ver con el miedo a la muerte. En este caso, hay que intentar recuperar la confianza en el propio cuerpo. También se relaciona mucho con el estrés postraumático a partir de un hecho traumático, ya sea porque la persona en sí ha vivido un atragantamiento o porque lo ha visto en otra persona.
¿Cómo actua la mente en la fagofobia?
Resulta paradójico pero las personas que sufren fagofobia tienen miedo a atragantarse o ahogarse, y morir, sin embargo, la desnutrición o la falta de ingesta tienen consecuencias igualmente traumáticas y a veces irreversibles, como es directamente la falta de la vida, o trastornos neurodegenerativos.
Yo les digo a mis pacientes que están sufriendo un autosabotaje de uno mismo, el cuerpo está buscando autodestruirse ya que bloquea la ingesta de alimentos, por lo tanto significa que el organismo de forma inconsciente está buscando la muerte. Esto es muy duro de asumir, pero tenemos que hacerle frente desde el primer momento para poder superar esta difícil y silenciosa enfermedad.
En muchos casos, veo en mis pacientes que esta enfermedad lleva consigo otro tipo de patologías que alimentan la fagofobia, como falta de autoestima, inseguridades, traumas infantiles, etc.
Te voy a dar 3 pautas para poner en práctica y que te ayuden a coger el toro por los cuernos:


