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Técnicas de relajación frente al miedo a tragar o fagofobia
En artículos anteriores y vídeos anteriores hemos comentado qué es la fagofobia, y hemos visto algunas pautas para hacerle frente. Hoy me gustaría daros unos cuantos pasos más que podéis seguir para continuar con la fase de superación. Se trata de cómo afrontar la fase de exposición y una serie de técnicas de relajación para antes y después de la fase de exposición.
FASE DE EXPOSICIÓN
Para la fase de exposición, es muy importante que penséis en una persona de confianza con la que poder compartir, y le pidáis ayuda para que te acompañe a cada exposición que hagas. La llamaremos cooterapeuta. Cuando tengas a esa persona que te apoya, vas a pedirle que te acompañe a hacer exposiciones una vez al día, dos veces a la semana, una vez a la semana, lo que tú quieras para comenzar. Es importante que te expongas a salir afuera acompañada, y que tardes lo que tardes en comer, acabes comiendo algo.
Un croissant, un trozo de pizza, una empanadilla, poco a poco tienes que ir dando pasos, la única forma de superarlo es afrontarlo.
Hay personas que les ayuda es hacer una foto del antes y del después, y así poder hacer una valoración más objetiva, y poder diferenciar entre la visión objetiva y la visión subjetiva. A veces pensamos que hemos perdido el tiempo, que hemos estado un montón de tiempo para nada, y sin embargo la foto que actúa como prueba, nos ayudará a nosotros mismos a darnos cuenta de la realidad y poder separar las sensaciones subjetivas de las objetivas.
DISTORSIONES EN LA PAREJA
DISTORSIONES EN LA PAREJA, de carácter cognitivo. Cuando nos embarcamos en la aventura de una nueva relación amorosa, es frecuente que surjan miedos, inseguridades, dudas. Muchas veces, las relaciones que hemos tenido en el pasado nos han dejado huella, ya sea por...
Controlar la impulsividad en las comidas de Navidad
Bueno, la Navidad ya está aquí, después de varias semanas anunciándose, ahora sí que sí, ya la tenemos a la vuelta de la esquina. Lo vivamos de forma religiosa o no, o más intensamente o menos, lo que normalmente no falla es la exaltación de la comida. En el fondo no se trata de comer más, sino que la idea fundamental es la de sentarse a la mesa a compartir con los demás lo que tenemos.
Si bien es cierto que la idea inicial de la Navidad, cada uno la interpreta a su manera, y nuestra sociedad puede hacer más hincapié en algunos aspectos por encima de otros.
En el caso de la comida, tenemos que tener en cuenta que es uno de los rasgos más significativos de nuestra cultura española, por lo que siempre está muy presente en nuestras vidas, y más en especial en momentos importantes y en celebraciones y reuniones.
Carlos Arguiñano acaba de sacar un nuevo libro de recetas, de las de toda la vida, y el otro día escuché una entrevista en la que comentaba que para ser feliz hay que comer sano, equilibrado, y variado “poco de mucho y mucho de nada”. Es algo que escuchamos continuamente, pero en realidad va más allá porque no se trata de comer por comer equilibrado, sano y variado, sino que se trata de que comiendo de esta manera, vamos a estar sanos, fuertes, y mental y físicamente equilibrados. La comida influye notablemente en nuestra mente, por ello, el equilibrio, también hay que aplicarlo al hecho de comer, porque nos va a repercutir en el resto de aspectos de nuestra vida.
Uno de los aspectos que más desestabilizadores en referencia a la comida, es el exceso. El exceso en la comida, puede desencadenar problemas físicos y psicológicos, como depresión, trastornos de alimentación, falta de autoestima, y todo va afectando a un lado y a otro hasta que perdemos el equilibrio. El equilibrio tenemos que aplicarlo a todas las facetas de nuestra vida para ser más felices.


