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Gestionar la exigencia sobre la educación de tus hijos
A raíz de una paciente que tuvimos en nuestra clínica, me interesé sobre este tema, y he querido profundizar sobre esta temática, por que es curioso que nuestra cultura actual es considerada como laxa por muchos expertos, que apuntan que se está perdiendo la cultura del esfuerzo, que se debate constantemente nuestro modelo educativo y se tacha de demasiado flexible. También se cuestiona la calidad de la enseñanza y en general algunos apuntan que vivimos en una sociedad basada en la inmediatez, la falta de límites, y que cultiva poco la paciencia, el esfuerzo, la exigencia, etc.
Bueno, esto es lo que se piensa desde una cierta parte de la sociedad, sin embargo, muchos psicólogos y pedagogos apuntan que de puertas para adentro, muchas familias cultivan la exigencia hacia sus hijos, algo que si se convierte en exceso, sobre todo en el ámbito académico de los padres hacia los hijos, puede estar detrás de muchas de las visitas a nuestras consultas de psicología. El nivel de exigencia de los padres hacia los hijos es algo que forma parte de nuestra sociedad y que en un momento dado de nuestras vidas necesita una reflexión, y pararnos a pensar si lo estamos haciendo bien, o estamos exigiendo demasiado a nuestros hijos.
¿Cómo son los padres demasiado exigentes?
Los padres demasiado exigentes presionan a sus hijos para que constantemente estén esforzándose en busca de un objetivo impuesto. También se identifican por estar constantemente diciendo a los hijos lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. Corrigen errores de los hijos incidiendo en los aspectos negativos, y si felicitan por los logros hechos por los hijos, les recuerdan que tienen que mejorar y seguir trabajando. Los niños, cuando son pequeños pueden ser muy obedientes para complacer a sus padres, pero pueden derivar en personalidades con poco criterio y poca autonomía porque están acostumbrados a que alguien les diga lo que tienen que hacer en cada momento.
También es cierto que en personalidades fuertes y con buen rendimiento, los niños pueden llegar a desarrollar una faceta perfeccionista que les ayude a alcanzar metas elevadas, pero siempre hay que ser consciente de la voluntad del niño, de su capacidad y motivación.
La Felicidad ¿Qué es? ¿Cómo lograrla?
Hoy me gustaría hablaros de la Felicidad. Despedimos el año 2017 y comenzamos el 2018 deseándonos feliz y próspero año nuevo. La navidad y el nuevo año es una época propicia para activar en nosotros los buenos deseos y la voluntad de ser mejor persona. También es una época de esperanza para aquellos que están sufriendo o que necesitan un cambio, y que ven en el comienzo del nuevo año la oportunidad para cambiar el rumbo de sus vidas. Es un buen momento para nuevos propósitos y tenemos que aprovecharlo si nuestra intención es la de transitar nuevos caminos.
El año nuevo, que surge en medio del invierno supone para muchos una luz en un horizonte plano y frío, que nos ayuda a cargar energía y seguir hacia delante. También se crea un ambiente especial de fraternidad, cariño, esperanza, sueños, ilusión, en definitiva, se ahonda en los buenos sentimientos, en las buenas acciones, y por consiguiente en la felicidad.
Cuando nos deseamos feliz año nuevo, muchas veces, lo decimos casi de forma mecánica, sin darnos cuenta en realidad de la importancia de nuestras palabras. Quizás cuando más estamos sufriendo por cuestiones relacionadas con la familia, por salud, por falta de recursos, o por sentimientos, es cuando más vamos a apreciar estas palabras de felicitación. Felicitarse el año se convierte en una manera de evocar, de atraer el espíritu de la felicidad, al nombrarlo estamos más cerca de que se convierta en realidad. Por ello, debemos ser conscientes de que en gran parte, depende de nosotros mismos el albergar el sentimiento de la felicidad dentro de nosotros mismos.
Año nuevo, ¡lánzate a por tu sueño! Como ser un buen profesional de la psicología. Pasos para la acción.
Quiero darte un buen consejo, aprovecha el comienzo el año nuevo para lanzarte a por tu sueño. Quizás lleves tiempo planteándote dar un giro a tu vida, convertirte en emprendedor/a y crear tu propio negocio. Ahora es un buen momento, ¡aprovéchalo!
Tu trabajo ocupa gran parte del tiempo de tu vida, y debe ser algo que te de satisfacción, algo por lo realmente merezca la pena luchar, y llegar a hacer un gran trabajo. Como profesional de la psicología, hoy os quiero hablar concretamente de mi profesión, para aquellos que me seguís y tenéis las mismas inquietudes que yo, los mismos estudios, y que quizás os estéis planteando dar el paso para crear una nueva empresa.
El trabajo que desempeñamos en nuestra consulta muchas veces puede resultar difícil y estresante porque tenemos que enfrentarnos a situaciones complejas que debemos tratar con mucha empatía y desde un punto de vista profesional al mismo tiempo. Un@ psicólog@ que pretenda comenzar su andadura y ejercer su profesión, tiene que estar preparad@ para gestionar correctamente sus emociones ya que nuestra labor en muchas ocasiones requiere de una preparación especial para poder afrontar los retos que nos plantean nuestros pacientes.
Además de contar con un control emocional fuerte y robusto, un/a buen/a psicólog@ tiene que estar preparad@ profesionalmente, capacitado y formado bajo las mejores técnicas de diagnóstico y tratamiento. Una persona que quiera tomar la iniciativa de crear su propia clínica, ha de tener varios años de experiencia en el sector, para contar con la mayor seguridad posible y con la experiencia suficiente que le capacite para tomar continuamente las decisiones correctas.


