Muchas veces mientras estoy redactando un artículo, tomo notas de temáticas que van apareciendo conforme voy escribiendo para vosotros. En multitud de ocasiones las temáticas están entrelazadas y se nutren unas de otras, haciendo que enlace cuestiones que resultan muy interesantes y sobre las que tengo la necesidad de profundizar.
Es el caso de este artículo que comparto con vosotr@s hoy. En el pasado artículo sobre “No soy feliz y lo tengo todo”, se plantean una serie de aspectos como posibles causantes de la falta de felicidad en personas que en principio lo tienen todo para ser felices, pero se encuentran vacías.
Algunos de estos aspectos, tal y cómo reflejé en el artículo anterior, eran a rasgos generales, el negativismo o falta de optimismo, el no esforzarse por salir de la zona de confort, la falta de decisión de uno mism@, el no ser capaz de superar los prejuicios, entre otros, y por último, uno de los aspectos que más me interesa desarrollar y exponeros, es el hecho de vivir en disonancia a tus propios valores.
Ya sea “por miedo, por pereza, por comodidad, por falta de autoestima, a veces no actuamos conforme a nuestros valores, no dejes que eso ocurra, ¡no vendas tu alma!” rezaba el artículo previo.
Ante las mismas circunstancias de nuestra vida podemos reaccionar con optimismo o con negativismo. Depende de nosotros. Hay una serie de cuestiones de nuestra vida que nos vienen dadas, o nos suceden sin buscarlas nosotros. No podemos intervenir para que sucedan o no, pero lo que sí que podemos hacer es actuar, asimilarlas y plantarles cara desde una visión optimista.
Por mi experiencia como psicóloga, me he enfrentado a muchos casos de personas que en principio lo tenían todo para ser felices, pero se encontraban vacías. A veces pasamos por momentos de nuestra vida en los que por cuestiones de trabajo, de estrés, de metabolismo, un clima adverso, que son hechos puntuales y sin gravedad que nos ocurren, podemos experimentar lo que se conoce como “una mala racha anímica”.
Es importante poder detectar si estamos ante un bajón anímico leve, fácilmente recuperable, o nos encontramos ante un estado de ánimo que llevamos arrastrando desde hace mucho tiempo y quizás no sabemos determinar cuándo empezó y a qué puede ser debido.
También he comprobado que a veces, es una cuestión de personalidad, y no es que la persona sea de una forma y a partir de un momento dado cambiase y entrara en un período anímico bajo. En estos casos, yo creo que es cuando más difícil se hace cambiar de actitud, porque tenemos que trabajar mejorando el propio carácter de la persona, que a veces resulta muy trabajoso y supone un esfuerzo grande.
¿Tienes miedo de hablar en público?¿Te pones rojo si hablas o cuando te miran? ¿Crees que te vas a poner como un tomate, y que no vas a ser capaz de controlarlo y eso te da pavor?
Tranquilízate, no es una enfermedad, es simplemente un problema que tiene solución, te voy a dar varias pautas a lo largo de este artículo.
Recuerdo que cuando era adolescente, tenía una amiga que se ponía roja con mucha facilidad, y le incomodaba de tal forma que incluso dejaba de hablar cuando había más personas alrededor, o no intervenía en clase por miedo a ponerse roja y por miedo a enfrentarse a los comentarios y risas de otros compañeros. Me decía que sentía un calor muy intenso que le subía desde el estómago hacia la cara, y que el corazón le latía a gran velocidad, y que esto le asustaba mucho porque no podía controlarlo, sino que estas reacciones le controlaban a ella. Ahora viéndolo en la distancia, después de muchos años, y viendo cómo es mi amiga ahora, se ve muy distinto, sobre todo porque pudo superarlo y hacerle frente en una de las etapas más difíciles de nuestra vida, como es la adolescencia.
Sin embargo, ruborizarse, le puedo ocurrir a cualquiera, en cualquier edad. Sí que es cierto, que basándome en mis pacientes, veo más casos entre adolescentes y jóvenes, pero también sorprende a edades más maduras.
Hoy quiero hablaros acerca de esta cuestión tan actual hoy en día. El concepto de familia ha variado mucho en las últimas décadas, ofreciéndonos un abanico de posibilidades con plena libertad de elección. Algo impensable siglos atrás o incluso actualmente en otros países. Por tanto, es algo que debemos defender como parte importante de nuestra cultura y de los derechos y libertades que tenemos como ciudadanos.
Lo que hace unas décadas, se conocía como «solterón», o «quedarse para vestir santos», ha cambiado completamente de perspectiva.
¿Quién no tiene en su familia un tío o tía soltera, que quedó sin pareja para toda la vida, y asumió su condición de soltería con resignación para el resto de su vida? Cierto es que muchos de ellos, no tuvieron familia porque no tuvieron opción, pero también seguro que hubo otros muchos que aunque no lo creamos, también eligieron libremente ser solteros. La diferencia con nuestra sociedad actual es que ahora quedarse soltero o «single» no está mal visto, sino que es una opción más, un estilo de vida más, respetado y asimilado por la sociedad.
A menudo acuden a mi consulta parejas que necesitan ayuda para superar etapas de crisis, y que además están preocupadas por cómo sus hijos están haciendo frente a la situación.
En la mayoría de los casos, cuando hay hijos, los padres y las madres actuamos teniendo en cuenta el bienestar del menor por encima de todas las cosas, pero también hay que considerar que muchas veces resulta difícil mantener esa premisa cuando hay tantos sentimientos de por medio, sufrimiento y dolor.
Hay que tener en cuenta que los niños no sólo se sienten afectados a partir del momento de la separación, sino desde el momento en el que empiezan a aparecer los primeros conflictos entre la pareja. Saber manejar la situación desde el respeto hacia la otra persona,y siendo conscientes de la presencia de los hijos, va a ayudarles a asimilar la situación y a poder superar una ruptura de sus padres si es que finalmente se produce.
Quizás pensemos que el título de este artículo es demasiado pretencioso, o inabarcable pero a veces hay que ponerse metas altas a sabiendas que como seres humanos que somos, no vamos a ser capaces de alcanzar, pero al menos, son metas que nos guían en nuestro día a día.
¿Existe el matrimonio perfecto? Ciertamente hay mucha gente que directamente se plantea el matrimonio como opción, así que pensar que el matrimonio puede llegar a ser perfecto para muchos, es una cuestión imposible. Por suerte, en nuestro país, tenemos libertad para decidir cómo y con quien queremos estar, tenemos mucha suerte, también fruto del trabajo de la sociedad y de la búsqueda de una libertad sana.
Utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. Lo hacemos para mejorar la experiencia de navegación y para mostrar anuncios (no) personalizados. El consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o los ID's únicos en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.