Mi pareja me ha sido infiel, ¿y ahora qué?

Mi pareja me ha sido infiel, ¿y ahora qué?

Hoy quiero hablaros de uno de los temas más importantes y difíciles que trato en mi consulta, no es otro que el de la infidelidad en la pareja.
Es importante porque muchos de mis pacientes acuden a nuestra clínica soportando desde hace muchas semanas, incluso meses, el peso de una infidelidad sin poder avanzar hacia un sentido u otro, sin poder perdonar, sin poder superar, sin poder romper la relación, etc.

Es un tema que afecta a muchas de las parejas que finalmente deciden acudir a un especialista, y una vez dan el paso, y después de una adecuada terapia, pueden avanzar en su vida, ya sea juntos, o por separado.
Una de las cuestiones que más daño nos hace a los seres humanos es la incertidumbre, y otra es el engaño, o la mentira por parte de nuestros seres queridos. En la infidelidad, se dan ambos aspectos, por lo que afrontar la infidelidad se convierte en uno de los procesos más traumáticos y dolorosos por el que pasa una pareja.

Además de ser uno de los temas más importantes que trato en mi consulta, os comentaba que también es uno de los más difíciles, porque no sólo depende de aplicar la terapia correcta de la manera correcta y con los plazos correctos, sino que en gran medida, además de todo ello, hay una parte que es muy personal, que depende de cada miembro de la pareja, y que desde fuera, yo como profesional no puedo influenciar, sino que mi trabajo consiste en guiar a la persona a encontrar su propia verdad y sus propias respuestas.
Existen muchos factores que influyen en nuestra manera de entender las relaciones de pareja, y mientras ambos miembros estén de acuerdo, todas las opciones son respetables. Puede depender del país donde vivimos, o del que procedemos, del modelo de familia que hemos tenido, de los ejemplos que nos ha brindado la vida, de nuestras experiencias desde la infancia hasta nuestros días, etc.

¿Estoy preparad@ para vivir en pareja?

¿Estoy preparad@ para vivir en pareja?

Ultimamente, en mi consulta de psicología, he atendido varios casos de inseguridad a la hora de plantear una convivencia en pareja, y por ello, hoy he considerado interesante hablaros sobre esta temática. Quizás estés pasando por este momento de tu vida y una ayuda externa te venga bien para ordenar tus ideas y encontrar las respuestas que necesitas.

En primer lugar, me gustaría explicar que podemos enfocar esta pregunta inicial desde al menos tres puntos de vista.

Por un lado, es posible que después de un largo noviazgo viviendo separados, te asalten las dudas de si estás preparado para convivir con tu pareja, ya que es posible que en un primer momento te dé algo de vértigo, ya que se trata de una etapa nueva para ti.

En segundo lugar, es posible que también te surjan dudas después de haber convivido durante un largo tiempo con tu pareja de forma insatisfactoria, y después de esta experiencia, tengas miedo a afrontar de nuevo una nueva convivencia.

Y en tercer lugar, también pueden asaltarte las dudas en caso de que lleves mucho tiempo viviendo tú sol@, y el hecho de tener que cambiar de hábitos te cree un conflicto interior.

¿Single o no single? Esa es la cuestión

¿Single o no single? Esa es la cuestión

Hoy quiero hablaros acerca de esta cuestión tan actual hoy en día. El concepto de familia ha variado mucho en las últimas décadas, ofreciéndonos un abanico de posibilidades con plena libertad de elección. Algo impensable siglos atrás o incluso actualmente en otros países. Por tanto, es algo que debemos defender como parte importante de nuestra cultura y de los derechos y libertades que tenemos como ciudadanos.

Lo que hace unas décadas, se conocía como «solterón», o «quedarse para vestir santos», ha cambiado completamente de perspectiva.

¿Quién no tiene en su familia un tío o tía soltera, que quedó sin pareja para toda la vida, y asumió su condición de soltería con resignación para el resto de su vida? Cierto es que muchos de ellos, no tuvieron familia porque no tuvieron opción, pero también seguro que hubo otros muchos que aunque no lo creamos, también eligieron libremente ser solteros. La diferencia con nuestra sociedad actual es que ahora quedarse soltero o «single» no está mal visto, sino que es una opción más, un estilo de vida más, respetado y asimilado por la sociedad.

Las claves de un matrimonio perfecto

Las claves de un matrimonio perfecto

Quizás pensemos que el título de este artículo es demasiado pretencioso, o inabarcable pero a veces hay que ponerse metas altas a sabiendas que como seres humanos que somos, no vamos a ser capaces de alcanzar, pero al menos, son metas que nos guían en nuestro día a día.

¿Existe el matrimonio perfecto? Ciertamente hay mucha gente que directamente se plantea el matrimonio como opción, así que pensar que el matrimonio puede llegar a ser perfecto para muchos, es una cuestión imposible. Por suerte, en nuestro país, tenemos libertad para decidir cómo y con quien queremos estar, tenemos mucha suerte, también fruto del trabajo de la sociedad y de la búsqueda de una libertad sana.

Cómo mejorar la comunicación con la pareja

Cómo mejorar la comunicación con la pareja

A veces, después de discutir con nuestra pareja, sentimos mucha rabia porque creemos que no hemos podido expresarnos con claridad y que el tono de la conversación ha subido de tal forma que hemos acabado discutiendo y enfadados.

La comunicación es un arte, y muchas veces la infravaloramos, es más importante de lo que creemos.

La comunicación es la manera que tenemos de relacionarnos con los otros, de sentirnos integrados y en bienestar.

Os voy a exponer varias pautas para mejorar la comunicación con vuestra pareja:

-Controlar nuestros impulsos. Tener un estado de ánimo sosegado, nos va a ayudar a expresarnos mejor, y a que la otra persona nos escuche mejor.

-Buscar el momento adecuado para tener la conversación. Sobretodo cuando queremos hablar con nuestra pareja sobre un tema importante, hay que elegir un momento del día en el que sepamos que ambos vamos a estar relajados. Después de la cena, tomando una infusión en la terraza, o quizás en el fin de semana, cuando el estrés no se apodere de nosotros. Hay que evitar comenzar conversaciones importantes si estás estresad@.

¿Ligar con el móvil? ¿Me lanzo? ¿Qué riesgos conlleva?

¿Ligar con el móvil? ¿Me lanzo? ¿Qué riesgos conlleva?

¿Qué está pasando a nuestro alrededor? Cuando vamos en el metro o estamos esperando en una parada de autobús, o esperando en la consulta del médico, nos encontramos mucha gente de cara al teléfono, yo misma también me cuento.

El teléfono es como nuestro centro de operaciones, para mirar el correo, el whatsapp, las redes sociales, jugar, informarnos, buscar respuestas sobre distintos temas, y también, por supuesto, ligar. Los smartphones son ventanas al entretenimiento, a la información y de forma desorbitadamente creciente, al ligoteo. Aplicaciones como Tinder están haciendo furor por su facilidad de manejo, rapidez e inmediatez.

Ligar a través de este tipo de aplicaciones puede ser una buena solución para personas que en su día a día no amplían su círculo de amistades, y por lo tanto no tienen posibilidad de conocer a más personas y dar con esa con la que pueda aparecer la «chispa». Sobre todo en pueblos pequeños, puede ocurrir que nos quedemos sin encontrar pareja, y este tipo de aplicaciones nos descubran un nuevo mundo de gente a poco kilómetros de nosotros. También puede ser práctico ligar con el móvil para personas en un entorno totalmente opuesto, como una gran ciudad. Hay mucha gente que va de casa al trabajo y del trabajo a casa, y no sabe la vida que se está perdiendo allí afuera. Quizás un vecino dos calles más abajo es su media naranja y no lo sabe, se dan de alta en una de estas aplicaciones y se conocen. Nunca se sabe.

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